Crónica España-Grecia Eurobasket
España remonta pero se queda en la orilla y cae eliminada en el Europeo en el adiós de Scariolo (86–90)
El tiro libre condena a una selección que sacó arrestos y gen competitivo en un partido que tenía perdido al descanso
Finalmente la Selección no estará en Riga, Limassol ha sido el puerto final de Sergio Scariolo, el mejor seleccionador que pueda tener nunca España, y aunque nos pese puede que también para la generación dorada de nuestro equipo. Lo hemos ido postergando con las retiradas escalonadas de nuestras más grandes leyendas, aguantando el tipo y el gen competitivo, con títulos, como el milagro de Berlín en el último Eurobasket pero en Chipre ya no ha dado para más y se ha agotado.
Ya no ha valido con el gen competitivo y los arrestos, desde que se ganase el Europeo de 2022 la Selección ha dado muestras de que ya no es lo que era, ya veníamos de estrellarnos en los dos últimos torneos internacionales, Mundial, 2023 y Juegos, 2024. Pero en este Europeo se ha tocado fondo, ni siquiera hemos pasado a las eliminatorias en nuestro peor papel en la historia de la competición.
Ya se sabía que esto podía pasar, los preparatorios no auguraban nada bueno, perdiendo 5 de los 6 encuentros, tampoco el debut contra Georgia y perder el partido que se perdió contra Italia, que estaba ganado, tampoco ayudó. La suerte también ha sido esquiva en todo momento y nos ha obligado a depender de nosotros mismos, se esperaba el favor de Georgia y no llegó, eso nos dejaba con la obligación de ganar si o si a la Grecia de Anteto y compañía.
La intención de parar a la estrella griega fue lo que condenó a la Selección en el primer cuarto, los de Scariolo empezaron anotando y mantuvieron el ritmo anotador en unos primeros minutos en los que ningún equipo fallaba un tiro, pero España empezó a fallar y Grecia siguió con su ritmo, cosiéndonos a triples de la mano de Torsey.
Los griegos anotaron 7/8 en triples (8/10-1ºcuarto) y pusieron la máxima diferencia en el marcador al final del primer cuarto (14-30-min8) y puso a España mirando al precipicio, los de Scariolo mejoraron en defensa en el segundo cuarto pero no era suficiente. Antetokoumpo no lideraba las estadísticas de puntos, pero ante la duda balones a él, él sólito era capaz de fabricarse una bandeja entre tres hombres pivotando bajo el aro, se abre sitio con el cuerpo y con sus largos brazos la metía a placer, o si no una asistencia a la desesperada entre toda la defensa.
Por supuesto todos los rebotes eran suyos, sobre todo en ataque, dió más de un punto a su selección palmeando cuando parecía que la pelota se iba fuera. Y entonces se puso a anotar como sólo él sabe, 9 puntos seguidos para devolver la ventaja al marcador que habían perdido de la mano de Aldama y un Xabi López-Arostegui que promediaba 2 puntos por partido y no había metido ningún triple, el de Valencia Basket cambió la dinámica y engordó la estadística el día que había que hacerlo, dos triples seguidos para tratar de devolver la esperanza a España que sofocó Anteto antes del descanso (35-50).
Los de Scariolo volvieron del descanso más calientes que nunca, siguieron sosteniendo a Grecia en defensa, bajando mucho su ritmo anotador y la Familia se metió en el partido de la mano de Yusta, Pradilla, López-Arostegui y Sergio de Larrea. La ‘clase media’ cogió galones y no pararon de remar para acercar a España, Santi Yusta ha demostrado carácter y tener buena mano para el triple cuando la bola quema.
Scariolo ha confiado ciegamente en los jóvenes, y estos le han respondido, han ido claramente de menos a más, muy tímidos y fallones al principio y líderes y descarados conforme han ido pasando los partidos, con sus arrestos España igualó el partido, ‘Larry’ hizo 6 puntos y 6 asistencias, con su ya característico tiro en suspensión y Saint-Supéry 13 puntos, con sus ‘bombitas’ e internadas a la zona.
Si se podía el partido estaba ahí, los griegos ya no anotaban tanto y ya sentían la presión con la remontada de La Familia, dependía de ellos mismos, se llegó al último cuarto con un apretadísimo 63-68, España no había ido nunca por delante, pero las sensaciones eran diferentes a las de la primera mitad.
Pero eso no tardaría en cambiar se pusieron por delante a falta de menos de 4 minutos (73-72), pero la bestia Antetokoumpo se negaba a darle a España un final feliz, con su potencia física en la zona hacía varios puntos de una tacada, aunque llevase varios minutos sin anotar, no entrase en el juego o no tirase de 3.
Con la tontería le faltó un solo rebote para hacer un triple doble, que sólo han hecho 5 hombres en la historia del Eurobasket y uno en el presente, Doncic (25-14-9). Se le caían los puntos al de Milwaukee Bucks que se afanaba en rescatar a su selección. A falta de dos minutos puso el 84-86 y a partir de ahí se desató la locura, en un final de infarto, no tanto como aquel con Australia en 2019, pero muy tenso.
En baloncesto pueden pasar muchísimas cosas en 2 minutos, y así fue, fueron eternos y pasó de todo. España pudo ganar perfectamente el partido, y no lo hizo por sus propios fallos. Los de Scariolo venían todo el Europeo aquejando un problema de anotación y tiro sobre todo desde el tiro libre, pero en los últimos dos minutos contra Grecia, cuando más falta hacía, ese problema se llevó a la máxima potencia.
Cuando pudieron cerrar el partido Sloukas anotó en una internada demasiado fácil en una posesión en la que los griegos no tendrían que haber anotado y con una falta por gastar. Pero lo peor fue un balón que se le escapó a Joel Parra cuando estaba solo en campo griego, no ha sido el mejor torneo para el ‘44’.
Aun así España siguió viva, robo una posesión y provocó varias faltas. Juancho podría haber puesto por delante al equipo con un 3+1 si hubiera metido su triple, al final fueron 3 tiros libres, quedaba la duda de si tiraría a fallar el último, pero ni eso, falló el primero y terminó fallando los tres.
Luego fue Aldama quien fue a la línea y también falló, a la desesperada López-Arostegui también recibió falta, ya eran dos posesiones las que le hacían falta a España, pero si metía el primero y tiraba a fallar el segundo buscando el milagro aún había opciones, pero ni eso, los dos fuera y ni siquiera pudieron coger el rebote.
Ahí se acabó el sueño de España, amargo final para Scariolo, aunque honores para él porque es historia de nuestro baloncesto con los que ha hecho historia. Y también para el equipo que a pesar de ser una ‘crónica de una muerte anunciada’ y haber visto el abismo en el primer cuarto supo reponerse y luchar y terminar dependiendo de ti mismo, pero murió en la orilla, cayó con honor, pero cayó, por sus propios errores, un resumen de su paso por este Eurobasket.
Ahora toca una época de incertidumbre, no se sabe quién será el siguiente seleccionador y el legado de Scariolo deja el listón muy alto, también se viene época de barbecho, se debe mantener la calma y dejar florecer a las jóvenes promesas, se espera que la generación del Mundial Sub-17 de Málaga 2022 explote y sea la que coja el relevo, pero también que la Federación haga las cosas bien para asegurar un futuro próspero.
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