Crónica Etapa 9 Tour de Francia
Van der Poel no llega a culminar la machada y Merlier gana al sprint en Chateauroux
Jornada marcada por la velocidad y el viento que estuvo a punto de culminar la escapada
Van der Poel es una máquina, lo volvió a demostrar en la etapa de hoy, uno de esos ciclistas que gusta ver porque siempre lo intenta y da todo por la combatividad.
La etapa de hoy podía parecer una de esas que se ‘fuma’ el pelotón para pasar el día y no gastar muchas fuerzas, pero nada más lejos de la realidad.
Fue un día en el que se rodó a una velocidad endiablada y se llegó a meta con más de media hora de antelación sobre el horario que preveía la organización, rodando a 51 kilómetros por hora de media, una barbaridad.
Un día que lo complicó todavía más la escapada y el viento. Van der Poel y Rickaert tiraron desde el kilómetro 1, como quien no quiere la cosa, por exhibirse y salir un poco en la tele. Parecía más un movimiento hecho por una apuesta o de broma que un órdago real.
Pero con la tontería los dos compañeros del Alpecin se llegaron a plantar con más de cinco minutos y medio de ventaja en algún punto de la etapa. En esa situación Van der Poel volvía volvía vestirse de amarillo.
A partir de los 50 kilómetros al final surgía la duda de si llegaban o no, con algo más de tres minutos y medio de ventaja. Todo parecía apuntar a que no.
Y se fue confirmando la ventaja se fue reduciendo a medida que el pelotón se ponía a atacar, quien despertó al pelotón fueron los Jayco, que se pusieron a tirar velozmente para reducir la brecha.
Algunos equipos querían cazar la escapada para intentar “cazar” la etapa con sus esprinters. Pero los parones y el viento daban algo de aire a los escapados que mantenían la ventaja.
La suerte en el pelotón fue que no se formaron abanicos y no hubo más que un corte, aunque estar en la zaga del pelotón era un gran riesgo con muchas posibilidades de cortarte.
El pelotón, en persecución constante, recortaba cuando se llegaba a zonas boscosas en las que los árboles protegían y en las aceleraciones para coger buena posición en los cruces importantes, en una etapa muy recta, con muy pocos giros.
A falta de 13 kilómetros la distancia seguía siendo de 1 minuto y ya saltaba la duda y la posibilidad de que los escapados pudiesen culminar, emulando aquella victoria de Asgreen hace algunos Tours.
A falta de seis un desfondado Rickaert dejó solo a su compañero Van der Poel para lanzarse en su particular “crono” e intentar llegar a meta en solitario, aprovechó la entrada en Chateauroux y el callejeo para mantenerse primero, pero le faltaron apenas 650 metros.
El holandés lo intentó hasta el final y vió la meta, pero la recta de meta, 1,5 kilómetros, era todo recta y no le dieron las fuerzas, a 650 metros fue atrapado y se lo jugarían los sprinters.
El maillot verde Jonathan Milán arrancaba por la izquierda pegado a la valla, por detrás Tim Merlier se abrió camino y, haciendo más metros que el italiano, lo pasó por fuerza, potencia y velocidad para ganar de manera clara con Arnaud de Lie como tercer clasificado.
Comments
Post a Comment