Crónica F1 Holanda

Piastri gestiona a la perfección para ganar en Holanda y Norris destroza el Mundial

Abandono de su máximo rival que sentencia prácticamente el Mundial, Hadjar se encontró su primer podio, los españoles lucharon contra los elementos, Alonso fue 7º y Sainz 13º


La carrera de Zandvoort va a marcar más el campeonato de lo que se esperaba, ya que parece haber sido el punto de inflexión definitivo para el primer Mundial de Piastri. El australiano realizó otra exhibición, no sólo en la carrera, sino todo el fin de semana, marcando su primer grand chelem, que le acerca cada vez más a su objetivo de ser campeón, le salió todo bien a Oscar, tuvo la suerte del campeón que dejó con un cero a su máximo rival, lo que le facilita el camino al alirón.


El piloto australiano no sufrió en toda la carrera, la manejó a su antojo, el de Mclaren ya domina todos los registros, aprieta cuando hay que apretar, afloja cuando hay que aflojar. El que prometía guerra era el local, Verstappen quería brindar a su parroquia espectáculo, y así lo hizo, exterior impresionante a Norris en la curva uno y salvada antológica en la 3 tras un trallazo en el que el 90% de la parrilla se habría ido al muro de la curva Tarzán.


Luego no tuvo nada que hacer con el Mclaren de Norris, el Red Bull no da para más y el Mclaren hace tiempo que juega en otra liga. Pero el campeón hace lo que le caracteriza morir matando, eso si suma un podio más, y la tercera posición en el Mundial está más segura. 


La mala suerte se cebó con los nuestros, Alonso y Aston Martín se las prometían felices tras los libres, tras el chasco de la qualy tocaba remar, había ritmo, pero los continuos cambios en carrera condenaron su progresión. A Sainz le fue peor, el  Williams tenía ritmo para más y cuando se encontraba en plena remontada se encontró con el sospechoso habitual, Liam Lawson, toque pichazo de ambos y sanción a Sainz, el madrileño no aflojó pero el neozelandés tampoco le dejó espacio. 


El cielo amenazaba lluvia y los equipos se ponían en guardia, pero el líquido elemento no terminó en llegar, apenas descargó unas gotas. Ningún equipo se la jugó y Aston Martín confirmó que no iba a llover metiendo a Stroll y Alonso poniéndoles gomas duras.


La carrera se estabilizaba hasta que Hamilton apareció estrellado en el muro de la curva 3, las pequeñas gotas le hicieron patinar un poco no lo enderezó y se fue al muro, Hamilton sigue desaparecido, irreconocible, cada vez más desesperado cometiendo errores y con ciertas actitudes impropias de un 7 veces campeón del mundo, aunque Ferrari tampoco facilita las cosas. 

 

En la relanzada se produjo el toque entre Lawson y Sainz que condenó sus carreras, más la de Sainz con diez segundos de sanción, al madrileño le tocaba una carrera a la ofensiva y remontada para salvar el honor. 


Alonso se atascaba tras Antonelli y Tsunoda, no había manera de pasar y los puntos se alejaban, el asturiano se quejaba por radio “hagamos algo para pasar a estos chicos, un undercat, algo…”. Aston Martin le hizo caso y lo metió a pits, pero otra vez la mala suerte “siempre me sacáis en tráfico” se volvía a quejar. 


Pero las eventualidades de la carrera y el ritmo encontrado con los duros le dió la oportunidad de remontar a final de carrera. Mientras Leclerc las tenía tiesas con Russell, el monegasco realizó un adelantamiento al límite en la 12, llegando a tocarse, ambos se quejaron del otro, el de Ferrari se tiró muy agresivo y pasó con las cuatro ruedas fuera de pista pero el inglés tampoco dejó un centímetro de espacio.


Poco importaba, unas vueltas después se iba a consumar el desastre total de Ferrari, Leclerc ponía gomas blandas en la vuelta 53, salía del pit por delante de Antonelli y el italiano en un movimiento demasiado optimista, cosas de la juventud, tocó y se llevó por delante al monegasco, con neumáticos fríos, en la misma curva en la que se había accidentado Hamilton.


Dos coches de seguridad y los dos provocados por Ferrari. Antonelli tuvo un día horrible, sanción por el toque a Leclerc, otra por speeding en el pit lane… . En las primeras posiciones la única emoción estaba en si Norris conseguía atrapar a su compañero Piastri, pero el australiano supo jugar sus cartas, aflojaba un poco para conservar neumáticos y cuando Norris se acercaba pegaba un tirón para volver a alejarse. 


Verstappen andaba en tierra de nadie, no podía seguir el ritmo de los Mclaren pero no parecía haber riesgo para su tercera posición, Hadjar parecía muy ocupado en mantener detrás a Russell, pero el RB se acercaba poco a poco. 


A siete vueltas del final saltaba la sorpresa, golpe de teatro, giro de guión inesperado. Norris decía por radio que olía a quemado en su cockpit, segundos después se veía salir humo de su Mclaren, lo que le obligaba a detener su Mclaren. 


Tras unas vueltas de Safety Car, quedaban cuatro para terminar, surgían muchas preguntas, ¿podrá Verstappen atacar a Piastri? ¿atacará Hadjar a Verstappen? ¿perderá Hadjar el podio con Russell?, al final nada de eso pasó, fueron muy tranquilas, la carrera acabó estabilizada. 


Piastri con un show más y el golpe de suerte con el abandono de su máximo rival y el primer podio de Hadjar, se lo encontró por el abandono de Norris, pero había que estar ahí, el francés realizó una meritoria carrera, aguantando detrás a lobos como Russell o Leclerc, consagración de el nuevo ídolo francés. 




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